Ernesto Estrella
Noche cerrada
Esta esquina, el cuerpo.
Asomado a mis piernas.
Asomado a la lentitud abierta del murmullo.
Caminas una jaula amplia, te están mirando.
Tu deseo te mira.
El espejo te da
la mitad
que no tienes. Sin piel estable mudas.
Piso, asomo la cabeza al exterior. Ven.
Tus ojos no se parecen a tus ojos. Entra. Tus ojos no
respiran. Calma no hay llave en esa carne, suelta. Mía.
Cálida. Gota.
Viento.
El centro inundado de hambre. La obediencia. Tu memoria en mis pasos.
Deja, de tu boca. No hay temblor solo el mío. No hay hielo para esta caída.
Está desahuciado el ritmo. Únicamente. Vacía. Tu arena late
ahora
desde aquí
el golpe, un hilo, sobre la sal.
De robo duro. En robo. Al interior.
Noche cerrada.
VOZ Y POEMA, ENSAYO DE E. ESTRELLA
(Ilustraciomes de Luisa Pedreira Freschi)